Este confinamiento ha hecho que los niños pasen un 50% más de su tiempo frente a pantallas, por tanto, también a la luz azul que éstas emiten.

Hoy un niño en España está expuesto unas seis horas al día viendo una pantalla de cualquier tipo.* El cristalino de los niños es mucho más permeable a los rayos nocivos azul-violeta, dejando que una parte importante alcance la retina.

La luz azul violeta es generada por el sol, la iluminación artificial y los dispositivos digitales. Sus efectos dañinos se acumulan a lo largo de la vida, por lo que es necesario proteger los ojos lo antes posible.

Por otro lado, la vida de los menores de 45 años transcurre entre pantallas, teléfonos móviles, tablets, ordenadores, etc, y no están dispuestos a renunciar al placer del mundo digital. Por ello, es fundamental que cuiden su visión frente a la luz nociva de los dispositivos electrónicos.

PROTECCIÓN Y BIENESTAR

    • Ofrecen protección frente a la luz azul-violeta nociva y frente a los rayos UV.
    • Dejan pasar la luz esencial turquesa para garantizar el bienestar general de los usuarios.

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