Desde 1991 el CENTRO ÓPTICO-OPTOMÉTRICO OPTICLASS ha estado en continuo avance en el tema pediatrico, los niños necesitan de su VISIÓN para un perfecto desarrollo intelectual, sí no ven bien, no avanzan, se distraen y en algunos casos el esfuerzo a realizar en el colegio es superior a los resultados obtenidos.

Por eso en nuestro centro son importantes los clientes de cualquier edad y en particular los más pequeños. Ante cualquier duda en su desarrollo escolar no dudeis en visitarnos, estaremos encantados de VERLOS, informaremos claramente de sus posibles dificultades y daremos soluciones. En nuestro centro también encontrarán una zona de lectura y pintura exclusiva para ellos.

Acerca de la Optometría Pediátrica

Desde muy corta edad, la sociedad actual y por tanto su sistema visual está sometido a una gran demanda de tareas en visión cercana, tanto a nivel escolar como de ocio, lo que ocasiona que cada día aparezcan más disfunciones visuales que influyen directamente sobre el rendimiento escolar y el confort visual de la población infantil. Entre las posibles y frecuentes disfunciones oculares que se pueden encontrar a estas edades se encuentran las anomalías acomodativas, problemas oculomotores y disfunción en la percepción visual.

La visión juega un papel fundamental en el aprendizaje ya que es uno de los dos canales importantes de entrada de información en el niño, por lo tanto un fallo en el sistema visual producirá un retraso en su aprendizaje escolar en general y en la lectoescritura en particular. Existen abundantes estudios que avalan la implicación de la motilidad ocular en el retraso escolar.

ANTE CUALQUIER SÍNTOMA QUE MANIFIESTE EL NIÑO FUERA DE LO NORMAL, NO DUDE EN PONERSE EN CONTACTO CON NUESTROS ESPECIALISTAS QUE LE HARÁN UN ESTUDIO DEL SISTEMA VISUAL COMPLETO

Salud visual. Referido al estudio biomicroscópico y oftalmoscópico de los ojos.
Sistema refractivo: Se refiere a la condición visual refractiva del niño, determinando el poder resolutivo del ojo y su agudeza visual.

Sistema motor. Capacidad que tienen los ojos para moverse de manera coordinada y con precisión.
Sistema acomodativo: Se refiere a la capacidad de cada uno de los ojos para enfocar los objetos a diferentes distancias.

Sistema sensorial. Valoración de la capacidad que tiene ambos ojos para integrar binocularmente o fusionar las imágenes de ambos ojos a nivel cortical.

Cuando un niño tiene problemas en su lectura, debemos sopesar si el tipo de lectura es el adecuado (nivel de vocabulario, motivación del texto, etc.). Pero si lo anterior no es la causa, deberemos sospechar que el niño nos está indicando la presencia de otro problema diferente que lo provoca:
Una graduación refractiva no compensada o mal compensada en sus gafas o lentes de contacto.

Unos movimientos oculares incorrectos e imprecisos, de uno o ambos ojos, que le hace dar saltos, retrocesos, releer palabras o saltarse líneas, necesitando el dedo como guía.
Un problema acomodativo que le implica un esfuerzo por aclarar las letras del texto a leer o incluso por mantenerlo nítido de manera prolongada.

Un problema de convergencia, que le supone un estrés visual mantener la mirada a una distancia concreta donde está el texto.

Un problema perceptual que le impide procesar correctamente la información que ve, leyendo de manera mecánica, en voz baja y sin entender lo que lee.

Mala memoria visual que le impide aprender de lo que lee y relacionarlo con información que conoce para dar sentido a lo leído.

Unos reflejos infantiles sin integrar que manifiesta un retraso en su desarrollo neurológico.
Un problema de conocimiento de esquema corporal, que le impide dominar los conceptos espaciales básicos como derecha, izquierda, arriba, abajo, detrás, delante, a un lado, etc.

Un problema de organización espacial, más concretamente de DIRECCIONALIDAD, que le impide cruzar la línea media del papel cada vez que visualmente lee una línea del texto, le hace invertir letras o números y le descoloca las palabras de cada línea, releyendo constantemente y sin poder dar sentido a lo que lee.

Cuando la causa de un desarrollo inadecuado en la etapa LECTOESCRITORA proviene del sistema visual y/o auditivo suele ir acompañado de síntomas y signos, si se observan algunos de los que a continuación nombramos.

Pidanos cita para hacer un EXAMEN VISUAL y/o AUDITIVO COMPLETO si detecta los siguientes síntomas:

  • Falta de interés por la lectura bajo todas sus formas.
  • Las líneas son saltadas o releídas.
  • Pérdida del hilo de la lectura.
  • Lectura lenta o palabra a palabra.
  • El niño lee siguiendo con el dedo.
  • Evita toda tarea de cerca.
  • Rigidez corporal cuando quiere mirar lejos.
  • Vocalización en voz baja durante la lectura.
  • Giros extraños de las palabras, que persiste en 2º curso.
  • Incapacidad de recordar lo que ha leído.
  • Las letras o los signos son saltados o se juntan.
  • El texto de la lectura se tiene más cerca de lo normal.
  • Fruncimiento de las cejas, parpadeado excesivo.
  • Movimientos exagerados de la cabeza cuando lee.
  • Mala habilidad perceptiva.
  • Fatiga constante, nerviosismo, irritabilidad.
  • La cara muy cerca para escribir.
  • Fatiga o laxitud después de una tarea de cerca.
  • Falta de atención, tensiones o lloros.
  • Confusiones mirando de lejos después de cerca.
  • Los objetos son vistos dobles.
  • Dolores de cabeza, nauseas.
  • Mala posición y postura leyendo.
  • Sensibilidad exagerada a la luz.
  • Estrabismo.
  • Párpados rojos.
  • Orzuelos frecuentes.
  • Ojos enrojecidos, lagrimosos.
  • Inclinación de la cabeza a un lado.
  • Frotamiento frecuente de los ojos.
  • Se cubre o cierra un ojo para poder ver mejor con el otro.
  • Pasos falsos y caídas frecuentes.
  • Mala coordinación del ojo con la mano, manifestada por la dificultad de jugar al tenis, atrapar una pelota u otra actividad parecida.

En nuestro CENTRO revisaremos las funciones no sólo visuales sino también auditivas, es importante saber como lee y como oye lo que lee, además de aprender a ver y ver para aprender. Por ello la importancia de tener, como nosotros tenemos, OPTOMETRISTAS Y AUDIÓLOGOS PEDIATRICOS para hacer correctamente esta valoración.

  • Prevención de problemas visual cuando sea posible.
  • Desarrollo apropiado y optimo del funcionamiento visual.
  • Rehabilitar de cualquier grado posible, de dificultades congénitas o de desarrollo.
  • Comunicación y coordinación con otros profesionales para asegurar máximo potencial.

La visión se desarrolla en el sentido evolutivo, en constante interacción con el entorno y otras funciones orgánicas y empieza a desarrollarse con el nacimiento.

Los exámenes visuales deben ser:

  • A lo largo de su primer año de vida.
  • En la etapa preescolar.
  • A lo largo de la etapa escolar.

Es importante que tengamos siempre en cuenta que no nacemos viendo, sino con la capacidad de aprender a ver, y la madurez visual va ligada al resto de maduración motriz y neuronal y aunque existen un desarrollo marcado por etapas no debemos olvidar que “cada niño es un mundo”. En nuestro CENTRO tratamos a cada niño de manera individualizada y le evaluamos en función de su propia etapa de desarrollo y necesidades.

¿A partir de qué edad puede un niño llevar lentes de contacto?

En general, podemos decir que la edad a la que podemos recomendar lentes de contacto depende del motivo, es decir, si la motivación para adaptar las lentes es funcional o terapéutica la edad no es una consideración importante; mientras que si la motivación es estética, podemos decir que a partir de los 11 años, dependiendo de la madurez y motivación del niño.
Las edades para iniciar el uso de lentes de contacto dependen de las indicaciones por las que adaptamos lentes de contacto, las indicaciones pueden ser:

Indicaciones Médicas: Ambliopías, afaquias, anisometropías, estrabismos… en esto casos en niños y adolescentes, adaptaremos lentes de contacto cuanto antes mejor.
Desde el nacimiento hasta los 6 años.
Se puede realizar la indicación en las primeras semanas de vida. La más frecuente es en bebés operados de cataratas congénitas. En las edades más tempranas, la indicación se realiza sobre todo en niños con una gran miopía o hipermetropía y niños con un defecto importante en un solo ojo y que pierden el equilibrio cuando llevan gafas. En ese caso se le enseña a manipular las lentes de contacto a los padres.

Indicaciones Sociales: Para mejorar la integración del niño en el entorno escolar, son más frecuentes a los 9-10 años, aunque pueden ser necesarias antes.

Indicaciones Deportivas: No solo las prácticas deportivas, sino también los juegos en el colegio suponen un reto para los niños que utilizan gafas. Sobre los 9-10 años es una buena edad para iniciar la adaptación, pero no debemos descartar las adaptaciones a edades más tempranas dependiendo de la madurez del niño.

A partir de los 5 años los niños colaboran bien para realizar adecuadamente no solo el examen optométrico sino también las medidas necesarias para la adaptación de lentes de contacto y para la evaluación, la adaptación y la respuesta a la corrección óptica con lentes de contacto. El proceso de adaptación de las lentes blandas en niños es similar a la de los adultos.

¿Por qué adaptar lentes de contacto a los niños?

Lentes de contacto en niños y adolescentes Las lentes de contacto son la solución ideal para conseguir que los niños lleven la corrección óptica todo el día. Las lentes de contacto mejoran mucho la calidad visual y la fusión es mucho mejor con lentes de contacto que con gafas. En el caso concreto de los niños con estrabismo es muy importante evitar que miren por encima de la gafa y esto lo conseguimos mejor con lentes de contacto.

Las lentes de contacto blandas o RGP proporcionan una imagen retiniana mucho más estable que las gafas y mejoran el campo visual incrementándolo.

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