El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente a la autorregulación de la atención, el control de los impulsos y la actividad motora.

Se manifiesta en forma de inatención (dificultad para concentrarse o mantener el foco en tareas), hiperactividad (actividad motora excesiva e inapropiada para el contexto) e impulsividad (dificultad, por ejemplo, para esperar turnos o reflexionar antes de actuar).

Su origen es multifactorial, con una fuerte base neurobiológica, aunque factores ambientales, sociales y sensoriales también influyen en su expresión clínica.

Visión y TDAH: ¿cómo se relacionan?

Síntomas visuales que pueden confundirse con TDAH

Varios profesionales señalan que algunos comportamientos atribuidos al TDAH pueden deberse, al menos en parte, a problemas visuales no detectados. Esto incluye dificultades para mantener la atención en tareas de cerca, fatiga visual, o evitar la lectura prolongada.

El TDAH no es causado por problemas visuales, pero si no están detectados, pueden agravar síntomas como la falta de atención, la impulsividad o la dificultad para leer.

Evaluar la visión, especialmente la visión funcional y binocular, puede ayudar a diferenciar entre TDAH real y dificultades visuales que lo imitan.

Alteraciones visuales más frecuentes en personas con TDAH

Los estudios muestran que ciertas condiciones oculares aparecen con mayor frecuencia en personas diagnosticadas con TDAH, como pueden ser los errores de refracción y/o las alteraciones binoculares. Estas no forman parte del diagnóstico del TDAH, pero sí existe una asociación estadística entre problemas visuales y TDAH.

Un análisis reciente encontró que los diagnósticos de TDAH eran más comunes en niños/as con disfunciones visuales.

Algunos estudios sugieren que las personas con TDAH pueden procesar ciertos estímulos visuales de forma distinta, como ocurre con determinadas ilusiones ópticas, lo que apunta a diferencias en la percepción visual, no solo en la atención.

Terapia Visual y TDAH

Cuando se identifican problemas visuales asociados, la Terapia Visual puede ser de gran ayuda en personas con TDAH, siempre que esté bien dirigida y personalizada.

La Terapia Visual en estos casos consiste en realizar un conjunto de ejercicios clínicamente estructurados, individualizados según la disfunción concreta, que entrenan y mejoran
habilidades como la acomodación, la convergencia, la coordinación ojo-mano o los movimientos sacádicos.

La Terapia Visual no trata el TDAH como tal, su objetivo es reducir significativamente los síntomas que se solapan con él, mejorando la concentración, el confort visual y el rendimiento académico.

Recomendación Importante

Si tú o tu hijo/a tiene diagnóstico (o sospecha) de TDAH, es muy recomendable realizar una evaluación optométrica completa, no solo un examen de agudeza visual. Nuestras Optometristas especializadas en Terapia Visual puede detectar alteraciones que pasan desapercibidas en revisiones convencionales, y que, de existir, es muy importante que sean tratadas por el buen funcionamiento del sistema visual y su rendimiento.

En OPTICLASS CENTRO ÓPTICO, podemos realizar una evaluación optométrica completa

Si deseas más información no dudes en contactarnos.
 
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